Los códigos de barras suelen ser una ventaja tanto a nivel de producción como de comercialización. Pero, además, se presentan como una señal de confianza de cara a los clientes, ya se trate de grandes superficies, tiendas o particulares.
Sin embargo, en lo que respecta al origen del producto codificado, los códigos de barras pueden llevar a confusión. En este sentido, existe la creencia popular de que todos aquellos códigos que empiezan por el número 84 tienen procedencia española, aunque lo cierto es que no tienen por qué.
En este post ahondamos en esta y otras cuestiones relacionadas con los códigos de barras en los productos españoles como, por ejemplo, cuál es el proceso de codificación en España, qué quiere decir exactamente el número 48 y cuál es el tipo de código más utilizado en el país.
A lo largo de mi trayectoria asesorando a fabricantes y emprendedores, he visto cómo la falta de información código de barras clara lleva a muchos a pagar cuotas anuales por algo que pueden obtener con un pago único. Mi objetivo hoy es explicarte la realidad técnica y comercial de estos estándares en España para que tomes la mejor decisión.
¿Qué es el código de barras y cómo funciona en España?
En términos sencillos, un código de barras es la traducción visual de una serie de números que identifican de manera única a tus productos. Imagínalo como la matrícula de un coche: la matrícula no dice si el coche es rojo o tiene asientos de cuero; simplemente le dice a la base de datos de Tráfico quién es el dueño. Del mismo modo, las barras negras y los espacios blancos permiten que un escáner lea esa «matrícula» y consulte en el ordenador de la tienda el precio y el nombre del artículo. Esta tecnología es el pilar fundamental del comercio moderno porque elimina errores manuales y agiliza las colas en caja.
En España, al igual que en el resto de Europa, el estándar que utilizamos para la venta unitaria (la que se lleva el cliente a casa) es el EAN-13. Es vital no confundirlo con otros sistemas si planeas exportar. Por ejemplo, mientras aquí usamos 13 dígitos, en Estados Unidos utilizan 12 (UPC). Conocer el código cada país te evitará dolores de cabeza si decides internacionalizar tu marca. La correcta identificación de tu mercancía es el primer paso para que los distribuidores te tomen en serio.
[Imagen: Primer plano de un escáner leyendo un código EAN-13 en un producto de alimentación]
Para que tengas clara la diferencia y no compres el código equivocado, he preparado esta tabla comparativa con lo que realmente necesitas saber:
| Tipo de Código | Uso Principal | ¿Dónde se escanea? |
| EAN-13 (GTIN-13) | Productos unitarios (una botella, un libro, una camiseta) | Punto de Venta (Caja de tienda/supermercado) |
| DUN-14 (EAN-14) | Cajas de embalaje y agrupaciones logísticas (caja con 12 botellas) | Almacén y logística (No pasa por caja) |
| UPC-A | Productos destinados exclusivamente a EE.UU. y Canadá | Punto de Venta en Norteamérica |
Tipos de códigos de barras utilizados en España
Aunque a simple vista parezcan todos iguales, elegir el estándar incorrecto puede detener la distribución de tus artículos. En España, convivimos principalmente con tres familias de códigos, cada una diseñada para una etapa específica de la gestión de la cadena de suministro. No se trata solo de pegar unas barras negras, sino de hablar el mismo idioma que los escáneres de los supermercadistas y las plataformas logísticas.
- EAN-13 (Estándar para Retail): Es el rey absoluto en los puntos de venta europeos. Si tu producto va directo al consumidor final (una botella de vino, un juguete), este es tu código. Consta de 13 dígitos y es obligatorio para generar las etiquetas que se leen en caja.
- GS1-128 (Antiguo EAN-128): Este es el «hermano mayor» logístico. No se usa para vender una unidad suelta, sino para identificar palets o grandes envíos entre empresas. Su gran ventaja es que es alfanumérico y modular: permite codificar información extra como el número de lote, fecha de caducidad o peso, facilitando enormemente la trazabilidad y los estándares de calidad.
- UPC (Universal Product Code): Aunque en España usamos el EAN, si tu mercado objetivo es Estados Unidos o Canadá, necesitarás este formato de 12 dígitos. Muchos sistemas modernos leen ambos, pero lo seguro es cumplir la normativa del país de destino.
Un consejo de experto técnico: Independientemente del tipo, exige siempre que te entreguen los códigos en formato vectorial (EPS o PDF de alta resolución) y no solo en JPEG. Un código borroso o pixelado es un código que no pita en el escáner, y eso significa pérdidas. Además, con el auge de nuevas tecnologías, es vital entender la diferencia entre código de barras y QR, ya que aunque el QR almacena mucha más información (como la URL de tu web), todavía no sustituye al EAN-13 en la línea de cajas tradicional.
Normativa del código de barras en España
Esta es una de las dudas más frecuentes que resuelvo a diario y quiero ser muy claro contigo: la legislación española no obliga explícitamente a utilizar un código de barras en los productos. No existe una «policía del código de barras» que vaya a multarte por no tenerlo. Por tanto, la decisión de implementarlo depende exclusivamente de tu estrategia de negocio, valorando quiénes son tus clientes y en qué sector te mueves.
Ahora bien, la realidad del mercado impone sus propias reglas. Aunque la ley no lo exija, si tienes planeado ofrecer tus artículos en supermercados, hipermercados, grandes superficies o incluso tiendas de barrio modernas, es casi seguro que te exigirán contar con un código de barras propio y validado. Sin él, sus sistemas de caja y almacén no pueden registrar tu mercancía, lo que te cierra las puertas de la distribución masiva.
Además, entra en juego la psicología de la compra. Para los consumidores, un artículo que lleva incorporado su código de barras oficial transmite una sensación de profesionalidad y garantía que no tiene uno «mudo». El código actúa como un sello de fiabilidad, independientemente de que el cliente final desconozca la información técnica que contienen esas barras.
Dicho esto, si decides utilizarlo (que es lo que siempre recomiendo para escalar), debes saber que entonces sí estás sujeto a la normativa código barras España a nivel técnico. Para que ese código que has decidido poner sea legible por los escáneres, debes respetar estrictamente los estándares de calidad:
- Dimensiones y Factor de Magnificación: El tamaño estándar del EAN-13 es de 37,29 mm de ancho por 25,93 mm de alto. Puedes reducirlo hasta un 80% o ampliarlo, pero salir de esos márgenes lo hace ilegible.
- Zonas de Silencio: Es obligatorio respetar los márgenes blancos limpios a la izquierda y derecha de las barras.
- Contraste de Colores: El escáner necesita contraste. Lo seguro es barras oscuras sobre fondo claro. Nunca uses barras rojas sobre fondo blanco, ya que el láser no las «verá».
Composición del código de barras en España

En España y otros países europeos, la mayor parte de los códigos de barras recurren a un código del tipo GTIN-13. Este está compuesto por un código de 13 dígitos y consta de los siguientes elementos:
- Prefijo GS1 de empresa: es una secuencia de unos 7 o 10 dígitos que permite la identificación exclusiva del propietario de la marca. Esta es de obligada aparición en el inicio de cualquier código y son precisamente sus primeros dígitos los que indican el lugar en el que el producto ha sido codificado.
- Código del producto: este ha de ser exclusivo de cada producto, son los números que siguen al prefijo menos el último.
- Dígito de control: este sirve para validar el código, resulta de un algoritmo concreto.
Cómo obtener un código de barras en España
Aquí es donde muchos emprendedores se encuentran con la burocracia. Tradicionalmente, para obtener un certificado oficial y generar tus propios códigos desde cero, el camino pasa por asociarse a GS1 España (anteriormente AECOC). Este proceso implica convertirse en socio del sistema, lo cual conlleva una serie de trámites administrativos y costes recurrentes que debes tener en cuenta antes de empezar la gestión.
Si optas por esta vía directa para conseguir tu prefijo de empresa, estos son los pasos y requisitos habituales:
- Darse de alta como socio: Deberás completar un formulario de adhesión y aportar la documentación fiscal de tu empresa o tu alta de autónomo.
- Pago de la Cuota de Entrada: Existe una tarifa inicial por derechos de incorporación que varía según el tamaño de tu empresa.
- Pago de la Anualidad (Mantenimiento): A diferencia de la compra única, aquí deberás abonar una cuota cada año calculada en base a tu facturación anual. Si dejas de pagar, pierdes el derecho de uso de los códigos.
- Asignación del Prefijo: Una vez completado el trámite, recibirás un prefijo de empresa (generalmente de 7 a 9 dígitos) para que tú mismo generes las terminaciones de tus productos.
Puedes consultar las tarifas actualizadas y los tramos de facturación directamente en la web oficial de GS1 España. Sin embargo, recuerda que existen alternativas legales como las que ofrecemos en La Tienda de las Barras, donde adquieres códigos ya generados con un certificado de propiedad vitalicio mediante un solo pago, eliminando la carga de las cuotas anuales si tu volumen de referencias no justifica ser socio directo del sistema.
El significado del prefijo 84 en el código de barras español
Existe una creencia muy extendida entre los consumidores y fabricantes noveles: pensar que si un código empieza por 84, el producto ha sido necesariamente fabricado en España. Tengo que desmentir esto con total honestidad técnica. El prefijo 84 indica que la empresa propietaria de la marca ha gestionado su codificación a través de GS1 España, pero no garantiza el origen de la mercancía. Un producto fabricado en China por una empresa con sede fiscal en Madrid llevará un código barras productos españoles (empezando por 84).
[Imagen: Infografía sencilla mostrando un mapa de España con el número 84 y flechas indicando «Sede de la empresa», no «Fábrica»]
Entender esto es crucial para la transparencia en el mercado:
- Prefijo 840 – 849: España (indica que la empresa está registrada aquí).
- Prefijo 00 – 13: Estados Unidos y Canadá (gestión UPC).
- Prefijo 30 – 37: Francia.
- Prefijo 40 – 44: Alemania.
La importancia del código de barras en la industria alimentaria
Si hay un sector donde el código de barras deja de ser una herramienta administrativa para convertirse en un escudo de seguridad, ese es el de la alimentación. Aquí, la capacidad de identificar un lote específico en cuestión de segundos puede ser la diferencia entre una alerta sanitaria controlada y una crisis de reputación. Los supermercadistas exigen una codificación impoluta no solo por rapidez en caja, sino para garantizar la trazabilidad total desde el campo hasta la mesa.
En mi experiencia gestionando altas para fabricantes de conservas y frescos, he comprobado que el código de barras aporta tres valores irrenunciables:
| Desafío en Alimentación | Solución que aporta el Código de Barras | Beneficio directo |
| Control de Caducidad | Asociación del lote y fecha en la base de datos (y visualmente en GS1-128). | Evita que productos caducados lleguen al consumidor final. |
| Gestión de Stock Perecedero | Lectura rápida de entradas y salidas en almacén (FIFO). | Reduce el desperdicio de alimentos y optimiza la rotación. |
| Retirada de Productos | Identificación precisa de lotes afectados por una alerta. | Permite retirar solo las unidades afectadas sin vaciar toda la estantería. |
Otros sectores y aplicaciones del código de barras en España
Aunque la alimentación lidera el volumen de escaneos, cada industria tiene sus propias reglas del juego. Como consultor, a menudo recibo llamadas de diseñadores de moda o escritores que intentan usar un EAN genérico donde la normativa exige algo más específico. Es vital entender que el mercado no trata igual a una novela que a una camiseta.
Aquí te detallo las particularidades que debes tener en cuenta según tu sector:
- Sector Editorial (Libros y Revistas): Este es el punto de confusión número uno. Los libros no utilizan un EAN comercial estándar de entrada; utilizan el ISBN. Aunque visualmente se transforma en un código de barras EAN-13 (que suele empezar por 978), el número base te lo debe asignar la agencia del ISBN. Si vas a publicar un libro, no compres un código EAN de producto genérico; tramita primero tu ISBN y luego genera el gráfico de barras correspondiente.
- Sector Textil y Moda: Aquí el reto son las variantes. Una misma camiseta en tres tallas (S, M, L) y dos colores (Rojo, Azul) son 6 productos distintos. Cada combinación de talla y color necesita su propio código EAN diferente para que el inventario se descuente correctamente. Usar el mismo código para todas las tallas es un error logístico grave.
- Sector Salud y Farmacia: Los medicamentos en España se rigen por el Código Nacional (CN), gestionado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Sin embargo, para productos de parafarmacia o cosmética que se venden en grandes superficies, el EAN-13 estándar sigue siendo la norma obligatoria para su distribución.
Adaptar la tecnología de identificación a la naturaleza de tu producto es lo que te permitirá escalar sin fricciones técnicas.
¿Qué es GS1 y cuál es su papel en la distribución de códigos de barras?
Para entender las reglas del juego, hay que conocer al árbitro. GS1 (anteriormente EAN International) es la organización neutral y sin ánimo de lucro que desarrolla y mantiene los estándares mundiales para la identificación empresarial. Digamos que ellos escriben el diccionario que permite que las máquinas de todo el mundo se entiendan. Su papel es fundamental para garantizar que no existan dos productos con el mismo número en el planeta.
Ahora bien, como experto debo explicarte la diferencia entre el «estándar» y el «servicio»:
- El Estándar (La Regla): Es la estructura técnica (cómo se forman las barras, los dígitos de control, etc.). En La Tienda de las Barras seguimos escrupulosamente estas normas técnicas.
- El Servicio (La Asociación): GS1 ofrece la gestión directa de prefijos a cambio de una cuota de entrada y anualidades.
Aquí es donde nuestra solución cobra sentido para la mayoría de PYMES y emprendedores. Nosotros trabajamos con códigos que provienen del mismo sistema global (originalmente emitidos por la UCC, ahora GS1 US, antes de 2002), lo que nos permite ofrecerte un código perfectamente legal, único y válido internacionalmente, pero bajo un modelo de venta única. Te entregamos la propiedad del código sin obligarte a formar parte de la asociación ni pagar sus cuotas de mantenimiento.


